Bienvenidos a POLANCO del YI

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La localidad Polanco del Yí se encuentra al norte del departamento de Florida, casi al límite con el departamento de Durazno y próxima a la carretera nacional 42.

La ciudad más próxima es Sarandí Grande que se encuentra a 40km al sureste por la ruta 42.

Según el censo de 2011 su población es de 38 habitantes.

Marta Martínez, maestra jubilada, se puso en contacto con Delivery Solidario, programa que conduce Iñaki Abadie y que trasmite canal 10. Marta les planteó que lo único que ellos querían es que el pueblo se conozca, que la gente vaya, que los jóvenes se queden.

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Fernando, productor del programa nos llamó, nos contó lo que querían los pobladores de Polanco del Yí. La idea de ir a hacer fotografías y mostrar a través de ellas esta localidad, nos entusiasmó. Así fue que el lunes 28 de setiembre de 2015, cuatro estudiantes del curso de foto reportaje de nuestra escuela, Alex Cappi, Camila Altez, Dayana Araujo y Jerónimo López, acompañados por el docente Nicolás Garrido, llegaron a Polanco del Yí.

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Desde sus miradas, estos jóvenes fotógrafos, nos muestra esta pequeña localidad, a orillas del río Yí donde la naturaleza, aún en un día lluvioso como el que les tocó vivir, es bella y donde sus pobladores son gente de corazones grandes y casas de puertas abiertas.

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Alfonso Rodríguez nos presenta “Una experiencia Sensorial”

El jueves 16 de julio de 2015, se estará inaugurando en la Sala de Exposiciones “Aurelio González” del Taller Aquelarre, la exposición del fotógrafo Alfonso Rodríguez, “Una experiencia sensorial”.

El autor nos muestra varios años de investigación personal sobre la técnica del LigthPainting, utilizando el cuerpo como lienzo, y llevándonos a un mundo surrealista, donde el color y la figura humana son los grandes protagonistas.

Esta muestra fotográfica podrá ser visitada hasta el 6 de agosto, de lunes a viernes 10 a 20hs y los días sábados 10 a 13hs. Andes 1528, esq. Uruguay

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Sobre el Autor:

Mi nombre es Alfonso Rodríguez. Nací en Paysandú. Crecí prácticamente rodeado de naturaleza en lugares más bien pequeños.

En uno de estos pequeños lugares, mis padres cómo no había ni TV por cable ni por aire, pusieron un vídeo club. Por lo cual miré muchas películas. Creo que esto tubo un factor crucial para disparar mi imaginación e inconscientemente tener un gusto particular por la fotografía. Creo que aprendí a entender los buenos estímulos, positivos, con relación a la imagen, y de ahí puede ser que nació todo esto.

Cursé varias carreras, pero a mi imaginación no le servía nada de esto, porque no era libre y no estaba pudiendo dejar volar la imaginación libremente. Sin límites. Buscaba el arte, o la creación, pero no me daba cuenta. Finalmente en un quiebre importante en mi vida, por muchos motivos, tuve que re-inventarme y sobrevivir, o no hacerlo. Fue ahí donde alguien me recomendó (por las cosas que hacía) que fuera a Bellas Artes. Se le había ocurrido que yo era un artista, pero para mí yo no era ningún artista, solo alguien que no sabía que hacer con su vida, porque parecía que nada me atraía o gustaba tanto como para quedarme con eso.

Al fin y al cabo, no tenía nada que perder, pues entonces me metí en Bellas Artes, sintiéndome sapo de otro pozo, me gustaba crear cosas, o hacer artesanías, a veces en un taller casero que tenía en mi casa de Guichón (ya que volví un año y me quede allí ya que había intentado varias cosas y no sabía que más hacer por ese entonces), y a veces dibujaba cosas raras que me hacían sentir bien, escribiendo un texto para cada dibujo.

Siempre me había gustado la fotografía, pero era muy caro para mí, poder comprarme una cámara de fotos, por ese motivo solo sacaba con mi celular algunas fotos, pero veía que no quedaban bien y listo, quedaba por esa. Lo que más hacía era quedar mirando cosas con incredulidad, como sacando fotos con los ojos cuando estaba antes alguna situación, de naturaleza o ciudad pero rara para mí, me fascinaba la luz de todo eso, pero yo no lo sabía, lo vivía, no lo fotografiaba, era y es increíble cuando eso sucede. Recuerdo estar sentado en un lindo lugar un día, y diciéndole a un amigo que tenía: – Mirá, ¿No ves?. – ¿Qué cosa? – me respondía. – Todo esto, es genial, no sé lo que es, pero es increíble!!!

A todo esto vuelvo a que entré en Bellas Artes. Francamente, me pasó a mi y a muchos otros, que sentían que su creatividad se apagaba en la Institución, por más que tiene cosas buenas, pero como que el primer año me sacó un poco esa naturalidad de hacer cosas.

Pero bueno, al fin y al cabo, mi hermano para el final de mi primer año justo iba a EE.UU y sabía que las cámaras allá valían la mitad, y pedí a mi querida madre que me a ayudado tanto si no me compraba una cámara, ya que estaba cursando Facultad y en realidad ni siquiera sabía porque estaba ahí, y la fotografía parecía algo relativamente fácil (no tengo la paciencia para sentarme a pintar, jajaja). Fue una suerte capaz que pasara el primer año, porque tenía problemas para llegar temprano y casi quedo afuera, y capaz no hubiera seguido o comprado una cámara en realidad, ese fue el punto donde me hice lo que soy hoy. Antes de tenerla hice un curso en vídeo por Internet, y aprendí todo lo que tuve que aprender para hacer la creación esta nueva técnica que presento aquí, de la cual aun no tengo constancia de que alguien más lo haya realizado, por lo cual me considero su creador, creador de pintar cuerpos con la luz. No del lightpainting que es el mismo principio pero es diferente, ya que esta es una técnica de rebote sobre piel.

Estuve buscando tener el apoyo de lugares de exposición importantes, les golpeé las puertas, les conté que era un invento mío, pero jamás me abrieron las puertas, ni en el Centro de fotografía (CdF) cuando concurse por las exposiciones a cielo abierto, ni en el MEC por los fondos concursables. La verdad que me decepcionó mucho eso, o tenía que tener amigos entonces para mostrar estas cosas, o no se podía parecía y parece, aunque pareciera muy democrático esto de concursar para mostrar mis cosas, en cambio, que no esta mal, en las exposiciones de cielo abierto siguen mostrando más de lo mismo, en vez de mostrar algo diferente Si mando una foto de un niño pidiendo una moneda, me gano un premio y me dan dinero, pero si mando estas fotos, como su mente no puede entender lo que eso es, lo dejan de lado, ya que parece ser no conceptual, no significa que no sea conceptual, solo que el concepto está oculto y no es claro. Es trabajo de cada uno decodificarlo, en casi todos los casos, ni el mismo artista sabe tanto como la obra creada. Capáz tiene que ver con que las personas allí dentro con muy clásicas pensé y no entienden lo que hago, tal vez hay intereses para que fotógrafos emergentes no crezcan y no les quite el trabajo, todo eso pensé y no concluyo nada, pero en mi carrera esto es lo que me pasó por eso lo menciono.

Con el tiempo, me metí en el Talle Laborde en IENBA, el cual es un gran artista, muy sabio en este campo y muy respetado en este ámbito. Y me confirmó lo que yo había pensado, ya que me preguntó: – ¿Alfonso, has mostrado esto? y le dije: – No me dan espacio para hacerlo.

Por eso por una fortuita razón o por esas cosas de la vida, ocurre que el Coordinador de la Sala del Taller Aquelarre, Rafael Sanz, vio mi trabajo cuando lo mostraba en las clases y me ha dado este espacio, por lo cual agradezco, ya que esto lo inventó en el año 2011, y hasta la fecha y por las trabas mencionadas no ha tenido mayor difusión, por lo cual hoy doy por cerrada tal vez esta etapa, para abrir una nueva y seguir creando algo que aun no ha llegado, sin dejar de lado esta manera de hacer fotografía, pero siempre buscando lo nuevo y diferente, algo que llegue a las emociones de las personas y se comunique desde ese lugar más que desde la razón, ya que creo firmemente que las cosas que no son pensadas con una idea, manifiestan más lo de nuestro inconsciente, que para mí es la parte real del ser humano, y el inconsciente colectivo también creo que esta contenido en mí mismo como ser humano, y por eso esta muestra, porque somos humanos.

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Inauguración de muestra fotográfica “ELEMENTAL” en Sala de Exposiciones Aurelio González

Este viernes 8 de mayo de 2015 a las 19hs, se inaugurará la exposición colectiva “elemental”, fruto del trabajo colectivo de los alumnos del Curso Integral de Fotografía 2014* del Taller Aquelarre, escuela de fotografía.

Nace de la investigación de seis alumnos: Valentina Barolin, Graciela González, Cecilia Prieto, Belén Ramírez, Romina Rivao y Daniel Trecca, donde se propusieron realizar este proyecto fotográfico como un colectivo, donde lo que se muestra es el trabajo del conjunto sin dejar saber que foto realizó cada uno. Así mismo, presentan al público, fotografías en formato papel y digital, complementándose la idea de los 4 elementos.

Esta muestra fue guiada por su docente Rafael Sanz, quién los orientó como continuar el trabajo pero, idea, realización, diseño y montaje, parte de sus integrantes.

A continuación compartimos con uds. el texto de sala de dicha exposición.

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Desde los orígenes, la relación entre los primeros pobladores y la naturaleza, se extendía de manera simbiótica. Las diferentes culturas de la antigüedad, comprendían el mundo a través de la naturaleza. El individuo era considerado un elemento agregado al espacio natural, representado en cuatro elementos esenciales: Agua, Tierra, Aire y Fuego. Se generaba una relación de dependencia de la naturaleza, donde muchas culturas consideraban que esos elementos, tenían incidencia directa en su vida por lo que le daban atributos divinos, otorgándoles la responsabilidad de sus glorias y desgracias.

Desde un nivel primitivo, el elemento se transformaba para la adaptación al medio, generando una coexistencia inseparable. La necesidad de transformarlos para la interacción con el individuo y los objetos, sugiere cierta obligatoriedad de las personas, de controlar y explotar para beneficio propio, los elementos naturales. Sin embargo, las múltiples manifestaciones de la naturaleza, desbordan al individuo, debiendo volver a los legados antiguos, en el ideal de equilibrio entre la relación: humano-naturaleza.

En la vida cotidiana, las personas interactúan de forma directa o indirecta con ellos, sin cuestionarse demasiado su presencia, hasta que hartas de la rutina y los excesos, buscan conectarse con su estado primitivo y encontrar refugio nuevamente en lo natural.

La manipulación del elemento a un aspecto industrial, refleja la asociación de control y explotación, del sujeto al medio, donde se logran utilizar los elementos y la naturaleza para beneficio propio, dejando de lado lo espiritual.

De cierta forma, se genera una transformación cíclica, donde el sujeto manipula los elementos naturales para su utilización y posteriormente vuelve a priorizar su estado primitivo. Por otra parte, el ser humano ignora el poder de los mismos; los desastres como terremotos, incendios, inundaciones o huracanes, nos demuestra lo vulnerables que somos ante la naturaleza y lo rápido que ella puede revelarse. Dependemos de ella y no realizamos una acción que no tenga consecuencia, porque coexistimos.

“Nada se crea, nada se destruye, todo se transforma” – Ley de la materia, Lavoisier, 1791.

Esta exposición podrá ser visitada hasta el miércoles 3 de junio de 2015, de lunes a viernes de 10 a 20hs y los días sábados de 10 a 13hs. Andes 1528 esq. Uruguay.

"elemental", del 8 de mayo al 3 de junio de 2015. Sala de Exposiciones "Aurelio González"


*Grupo integral de los días sábados, comenzado en el mes de abril

Hoy 16 de abril de 2015, hay más de 50 fotógrafos por todo el territorio nacional haciendo fotografías.

El proyecto fotográfico “50 miradas simultáneas” gana los Fondos concursables para la cultura.

El proyecto propone realizar una “instantánea” en Uruguay en un día cualquiera, a través de la mirada simultánea de un diverso grupo de 50 fotógrafos nacionales que se trasladarán a otras tantas localidades del país, seleccionadas para asegurar una mirada lo más amplia posible de las realidades existentes. El resultado de esa jornada se concluye en una muestra fotográfica itinerante que recorre cuatro regiones, con material audiovisual y catálogo.

Miradas Simultáneas es un ambicioso proyecto fotográfico generado desde el Colectivo Oriental (ColOr) que tiene como objetivo mostrar, desde la mirada heterogénea de más de 50 fotógrafos Uruguayos, lo que acontece en nuestro territorio en un día cualquiera, intentando generar “fotografías extraordinarias de un día ordinario”.
ColOr está integrado a la fecha, por un grupo de 13 fotógrafos formados en los talleres de fotorreportaje de Taller Aquelarre de diversos años; es desde aquí, de la mano de su directora, Annabella Balduvino y de la inquietud de estos fotógrafos que surge la idea inicial del proyecto Miradas Simultáneas. El mismo tuvo como referencia y disparador el trabajo del fotógrafo Rick Smolan en la serie de libros “Day in the Life” (Un día en la vida).
Luego de varias reuniones, ColOr decide aplicar a fondos concursables del MEC y gracias a un trabajo en equipo serio y definido se consigue la financiación para dar comienzo a lo que poco antes era solo una idea.
Con el entusiasmo que dio esta noticia se dispone llevar a cabo un ensayo del proyecto en Montevideo teniendo como resultado dos exposiciones fotográficas y un multimedia. La primera en el Bar cultural Andorra y la segunda en el prestigioso Museo Torres García.
Ya teniendo este trabajo armado y con la buena recepción que tuvo del público, ColOr resuelve presentarse al llamado del Centro de Fotografía de Montevideo (CDF) para su categoría: Libro de Autor – Fotolibro edición 2015.

Nuevamente gracias a la calidad del trabajo y la seriedad con que fue presentado, se obtiene este nuevo logro; teniendo como cierre del año 2014 la noticia de que a fines del año 2015 será publicado el libro “Miradas Simultáneas: una instantánea de los barrios de montevideanos”.

Tapa del libro del Colectivo ColOr  ganador del llamado del Centro de Fotografía de Montevideo (CDF) para su categoría: Libro de Autor – Fotolibro edición 2015.
Tapa del libro del Colectivo ColOr ganador del llamado del Centro de Fotografía de Montevideo (CDF) para su categoría: Libro de Autor – Fotolibro edición 2015.

Lorena Márquez, ganadora del Concurso de Carnaval del Uruguay, de la Revista DOSSIER.

Revista DOSSIER desde su FanPage, realizó un concurso fotográfico, donde la temática era el Carnaval en toda su expresión, pudiéndose abordar a criterio de cada autor y desde cualquier rincón del Uruguay. Del total de fotografías presentadas, 45 fueron las finalistas que entraron a la etapa final del concurso donde quedaron a evaluación del jurado de Revista DOSSIER y de los “likes” que cada foto recibió.

En este caso, Lorena Márquez, ex alumna de nuestra escuela, resultó ganadora por parte de los “likes” en su fotografía. Desde el Taller Aquelarre le felicitamos y quedamos muy contentos al recibir la noticia.

El ganador por Revista Dossier fue Damián Soto, a quién también felicitamos.

Para la publicación de la revista se eligieron otro 8 participantes, resultando junto a los ganadores un total de 10 fotografías sobre el carnaval. Si quieres verla puedes entrar al siguiente link: Revista DOSSIER, Concurso Carnaval

Foto: Lorena Márquez - "Fin del Carnaval". Desfile inaugural del Carnaval de San Carlos.
Foto: Lorena Márquez – “Fin del Desfile”. Desfile inaugural del Carnaval de San Carlos.

EL TALLER AQUELARRE FUE DISTINGUIDO CON EL PREMIO MOROSOLI 2010

En reconocimiento a un Centro Cultural de características propias, que con un equipo de primer nivel, con estricto rigor ético y estético, y el adecuado conocimiento de las herramientas tecnológicas, genera las bases imprescindibles para la formación, y la práctica, la investigación, y el desarrollo creativo generando múltiples actividades  -docencia, sala de exposiciones, biblioteca especializada de uso público, muestras colectivas e individuales dentro y fuera del país, presencia de invitados extranjeros, conferencias, edición de libros de fotografía, columnas de difusión en radio y televisión-, sumado a un compromiso permanente con la labor colectiva y los temas sociales y de derechos humanos, propiciando en todo momento el contacto de la población con la fotografía. Auténtico compromiso con la comunidad, imprescindible para el desarrollo de la sensibilidad, la imaginación y la inteligencia de hombres libres, fundamentales  en la consolidación de la “Sociedad del Conocimiento” en el Uruguay del Siglo XXI; aportando decididamente a lo que nosotros hemos dado en llamar el “Uruguay Cultural”

En foto: Annabella Balduvino y Carlos Sanz
En foto: Annabella Balduvino y Carlos Sanz